Firma con la voz

You are currently browsing the archive for the Firma con la voz category.

No todos los sistemas de firma mediante la voz son iguales ni cuentan con las mismas garantías legales.

El sistema que se describe a continuación refleja la experiencia de usuario de un sistema que cumple los principios definidos por EADTrust para la firma electrónica vocal.

Cuando una persona está en un proceso de contratación telefónica llega un momento en que ya ha entendido el contrato y ha seleccionado las opciones.

Para preparar el fichero PDF que contiene el contrato y la aceptación verbal de la oferta, el firmante es transferido al sistema de firma electrónica, una plataforma guiada por voz que recaba los detalles que afectan a la libre prestación del consentimiento.

El sistema va indicando los pasos a seguir para obtener la información necesaria del firmante y crear la firma.

Se realiza una grabación de voz con los parámetros biométricos del usuario que se incrustan en el archivo pdf, de forma que se vincula al firmante con lo firmado.

El documento se identifica biunívocamente con su hash y la grabación de parámetros biométrico se asocia con el hash antes de cifrarlos.

Los datos expresados por la voz pueden oírse con calidad degradada inadecuada para quien deseara pegarlos en otro documento pero con suficiente calidad para que el hablante se reconozca a sí mismo.

El documento digital queda así securizado con la firma electrónica avanzada vocal, que puede cotejarse con grabaciones indubitadas si surgiera alguna controversia.

El firmante recibe al momento de concluir la grabación su propia copia del documento con su firma vocal incrustada y que es igual que el que custodia la entidad con la que contrata. De esta forma se garantiza la simetría probatoria.

A lo largo de los últimos años, EADTrust ha evaluado diversas plataformas para la gestión de firma vocal con tecnologías que permiten que se las encuadre entre las firmas electrónicas avanzadas que define el reglamento europeo UE 910/2014 (EIDAS).

Estas firmas, por la forma en que conservan la información biométrica de la expresión hablada del consentimiento permiten su cotejo por los peritos en fonética forense o por herramientas de comprobación biométrica (motores de biometría de voz) en caso de que su autenticidad se haya de dilucidar en juicio o en otro contexto de resolución de controversias.

Se benefician por tanto de una cualidad que el Reglamento EIDAS atribuye a las firmas electrónicas cualificadas: su equivalencia con las firmas manuscritas. Las firmas que denominamos “firma vocal” no son firmas cualificadas, porque no se basan en el uso de certificados cualificados. Sin embargo, la tradición jurídica del consentimiento verbal se ve reforzada por la preservación del consentimiento junto con el contrato que puede acabar con la frase latina “verba volant, scripta manent” ya que queda constancia de lo hablado con las mismas características de disponibilidad futura a efectos probatorias que las obtenida con firmas manuscritas.

Además, como la firma manuscrita, la firma vocal tienen la propiedad de la inmediación (están hechas por intervención directa del firmante sin que intermedie un dispositivo técnico o mecánico) de la que carecen las firmas realizadas con certificados, inclusive las cualificadas.

EADTrust ha definido un distintivo específico para identificar a las soluciones auditadas con características de plataforma, y que se diferencia del distintivo otorgado a las entidades que adoptan la tecnología y la integran con sus sistemas para recoger firmas que forman parte de sus flujos de negocio (este tipo de entidades se denominan “promotoras” en el contexto de los sistemas de firma vocal impulsados por EADTrust)  .

Las plataformas deben permitir cumplir los 10 principios generales definidos por EADTrust, pero algunos de ellos suponen retos de cumplimiento especialmente orientados hacia las entidades promotoras.