Biometria

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En una gradación de técnicas relacionadas con la gestión de identidad se pueden plantear tres niveles:

  • Identificación. Consiste en establecer elementos que permiten singularizar a un individuo
  • Autenticación. Consiste en confirmar que efectivamente un individuo es quien se ha identificado como tal.
  • Firma: Consiste en garantizar que se lleva a cabo la prestación del consentimiento respecto a la vinculación de un documento con un individuo correctamente autenticado.

La prestación del consentimiento puede establecerse en sentido negativo, en una forma semejante a esta:  “entendido el documento al que se vincula en este instante mi identidad confirmada, y aunque tengo potestad para ratificar o negar su contenido, no estoy de acuerdo con este“. Es decir, la vinculación con el documento no tiene por qué ser siempre en conformidad.

La identificación o autenticación basada en técnicas biométricas asociadas a la voz del interesado, que se vincula de forma criptográfica al contenido de un documento, crea una forma de contrato electrónico cuya firma cumple lo previsto en la Ley 59/2003 para la firma electrónica avanzada, tal como se indica en su artículo 3.

Pero no todas las técnicas son adecuadas para la firma electrónica, y por ello, es conveniente recurrir a especialistas que puedan apoyar en el diseño de la solución, y eventualmente, auditarla, garantizando que el proyecto ha adoptado las mejores prácticas y es incuestiionable en sede judicial.

 

Alterar la voz de forma voluntaria es uno de los recursos más habituales utilizados por los delincuentes para enmascarar su identidad. La fonética forense o fonética judicial se encarga de tareas como la determinación del perfil fonético de un hablante (sexo, variedad dialectal, extracción social, etc.) o la comparación de muestras de voz de una persona sospechosa con una muestra previa de origen desconocido.

Dentro de este ámbito, el Laboratorio de Fonética del CSIC lleva a cabo el proyecto CIVIL (Cualidad Individual de Voz e Identificación de Locutor), que tiene como objetivo saber hasta qué punto la cualidad individual de la voz es determinante a la hora de identificar a una persona y cuáles son los rasgos de la voz que son resistentes a la distorsión y al disimulo.

Sobre este punto, en la serie o película en cuestión vemos siempre un ordenador en el que se analiza con claridad la onda de sonido que se mueve acompasada con la voz del presunto delincuente. Parece directo y sencillo, pero en la realidad, como cabe prever, este proceso es bastante más peliagudo.

Espectrograma

Espectrograma hecho con el programa Praat de la frase “¿Ha venido María?” / Laboratorio de Fonética del CSIC.

El aparato en cuestión es en verdad un espectrógrafo de sonido. Inventado en los años ’40, este aparato lleva a cabo el análisis de la onda sonora que generamos en nuestra laringe o en nuestra cavidad oral cuando hablamos. La comparación de dos muestras de habla con propósitos legales se ve facilitada cuando se usa el mismo equipo de grabación, cuando son muestras emitidas en la misma lengua, cuando el ruido ambiental es equivalente, el hablante se encuentra en las mismas condiciones emocionales y las muestras duran, como poco, 2,5 segundos. Es obvio que estas circunstancias no suelen darse en los casos reales, por lo que el trabajo de los fonetistas forenses resulta muy laborioso y  ha de ser realizado por un equipo de expertos.

El equipo de CIVIL está estudiando a su vez algunas de las voces ‘disimuladas’ más comunes: el falsetto (al estilo de los Bee Gees) y la conocida como creaky voice o vocal fry (una voz que ‘crepita’), característica de los hablantes californianos y de algunas actrices como Cameron Díaz o la cantante Britney Spears. De hecho, parece que hablar con este tipo de voz se ha puesto de moda entre chicas adolescentes en EE UU.

Dentro del proyecto de fonética forense, ya han conseguido crear un corpus de 100 voces ‘disimuladas’, para lo que han pedido a los hablantes que proporcionen muestras de habla normal y de habla ‘fingida’.

Este artículo está basado en el escrito por Mar Gulís (del CSIC) titulado Fonética forense o cómo identificar la voz del secuestrador

Con fecha 28 de marzo de 2014 entró en vigor en el BOE la Ley 3/2014, de 27 de marzo, por la que se modifica el texto refundido de la Ley General para la Defensa de los Consumidores y Usuarios.

En la norma se dedica unos artículos a los contratos telefónicos: si el empresario llama por teléfono al consumidor para celebrar un contrato a distancia, deberá informar de su identidad y el objetivo comercial de la misma. Además, deberá confirmar la oferta al consumidor por escrito. El consumidor sólo quedará vinculado una vez que haya aceptado la oferta mediante su firma o mediante el envío de su acuerdo por escrito, en papel o mediante correo electrónico, fax o SMS.

Muchas de las nuevas obligaciones en aspectos de contratación pueden ser resueltas mediante la firma vocal, que permite incluir en un PDF los aspectos de identificación biométrica de voz de los intervinientes, además de plasmar los acuerdos en un soporte duradero, y permitir al firmante reconocerse en la firma del documento.

Puede contactar con EADTrust en el 91716 0555 si necesita más información sobre la contratación telefónica y la forma de resolver los nuevos requisitos legaes mediante el sistema de firma vocal o a través de otras posibilidades.

Se indican a continuación algunos de los artículos relevantes de la Ley 3/2014:

Artículo 97. Información precontractual de los contratos a distancia y los contratos celebrados fuera del establecimiento mercantil.

1. Antes de que el consumidor y usuario quede vinculado por cualquier contrato a distancia o celebrado fuera del establecimiento o cualquier oferta correspondiente, el empresario le facilitará de forma clara y comprensible la siguiente información:

a) Las características principales de los bienes o servicios, en la medida adecuada al soporte utilizado y a los bienes o servicios.

b) La identidad del empresario, incluido su nombre comercial.

c) La dirección completa del establecimiento del empresario y el número de teléfono, número de fax y dirección de correo electrónico del mismo, cuando proceda, con objeto de que el consumidor y usuario pueda ponerse en contacto y comunicarse con él de forma rápida y eficaz, así como, cuando proceda, la dirección completa y la identidad del empresario por cuya cuenta actúa.

d) Si es diferente de la dirección facilitada de conformidad con la letra c), la dirección completa de la sede del empresario y, cuando proceda, la del empresario por cuya cuenta actúa, a la que el consumidor y usuario puede dirigir sus reclamaciones.

e) El precio total de los bienes o servicios, incluidos los impuestos y tasas, o, si el precio no puede calcularse razonablemente de antemano por la naturaleza de los bienes o de los servicios, la forma en que se determina el precio, así como, cuando proceda, todos los gastos adicionales de transporte, entrega o postales y cualquier otro gasto o, si dichos gastos no pueden ser calculados razonablemente de antemano, el hecho de que puede ser necesario abonar dichos gastos adicionales. En el caso de un contrato de duración indeterminada o de un contrato que incluya una suscripción, el precio incluirá el total de los costes por período de facturación. Cuando dichos contratos se cobren con arreglo a una tarifa fija, el precio total también significará el total de los costes mensuales. Cuando no sea posible calcular razonablemente de antemano el coste total, se indicará la forma en que se determina el precio.

f) El coste de la utilización de la técnica de comunicación a distancia para la celebración del contrato, en caso de que dicho coste se calcule sobre una base diferente de la tarifa básica.

g) Los procedimientos de pago, entrega y ejecución, la fecha en que el empresario se compromete a entregar los bienes o a ejecutar la prestación de los servicios, así como, cuando proceda, el sistema de tratamiento de las reclamaciones del empresario.

h) La lengua o lenguas en las que podrá formalizarse el contrato, cuando ésta no sea la lengua en la que se le ha ofrecido la información previa a la contratación.

i) Cuando exista un derecho de desistimiento, las condiciones, el plazo y los procedimientos para ejercer ese derecho, así como el modelo de formulario de desistimiento.

j) Cuando proceda, la indicación de que el consumidor y usuario tendrá que asumir el coste de la devolución de los bienes en caso de desistimiento y, para los contratos a distancia, cuando los bienes, por su naturaleza, no puedan devolverse normalmente por correo, el coste de la devolución de los mismos.

k) En caso de que el consumidor y usuario ejercite el derecho de desistimiento tras la presentación de una solicitud con arreglo al artículo 98.8 o al artículo 99.3, la información de que en tal caso el consumidor y usuario deberá abonar al empresario unos gastos razonables de conformidad con el artículo 108.3.

l) Cuando con arreglo al artículo 103 no proceda el derecho de desistimiento, la indicación de que al consumidor y usuario no le asiste, o las circunstancias en las que lo perderá cuando le corresponda.

m) Un recordatorio de la existencia de una garantía legal de conformidad para los bienes.

n) Cuando proceda, la existencia de asistencia posventa al consumidor y usuario, servicios posventa y garantías comerciales, así como sus condiciones.

o) La existencia de códigos de conducta pertinentes y la forma de conseguir ejemplares de los mismos, en su caso. A tal efecto, se entiende por código de conducta el acuerdo o conjunto de normas no impuestas por disposiciones legales, reglamentarias o administrativas, en el que se define el comportamiento de aquellos empresarios que se comprometen a cumplir el código en relación con una o más prácticas comerciales o sectores económicos.

p) La duración del contrato, cuando proceda, o, si el contrato es de duración indeterminada o se prolonga de forma automática, las condiciones de resolución.

q) Cuando proceda, la duración mínima de las obligaciones del consumidor y usuario derivadas del contrato.

r) Cuando proceda, la existencia y las condiciones de los depósitos u otras garantías financieras que el consumidor y usuario tenga que pagar o aportar a solicitud del empresario.

s) Cuando proceda, la funcionalidad de los contenidos digitales, incluidas las medidas técnicas de protección aplicables.

t) Cuando proceda, toda interoperabilidad relevante del contenido digital con los aparatos y programas conocidos por el empresario o que quepa esperar razonablemente que éste pueda conocer.

u) Cuando proceda, la posibilidad de recurrir a un mecanismo extrajudicial de reclamación y resarcimiento al que esté sujeto el empresario y los métodos para tener acceso al mismo.

2. El apartado 1 se aplicará también a los contratos para el suministro de agua, gas, electricidad –cuando no estén envasados para la venta en un volumen delimitado o en cantidades determinadas–, calefacción mediante sistemas urbanos y contenido digital que no se preste en un soporte material.

3. En las subastas públicas, la información a que se refiere el apartado 1. b), c) y d), podrá ser sustituida por los datos equivalentes del subastador.

4. La información contemplada en el apartado 1. i), j) y k) podrá proporcionarse a través del modelo de documento de información al consumidor y usuario sobre el desistimiento establecido en el anexo A. El empresario habrá cumplido los requisitos de información contemplados en el apartado 1. i), j) y k), cuando haya proporcionado dicha información correctamente cumplimentada.

5. La información a que se refiere el apartado 1 formará parte integrante del contrato a distancia o celebrado fuera del establecimiento y no se alterará a menos que las partes dispongan expresamente lo contrario. Corresponderá al empresario probar el correcto cumplimiento de sus deberes informativos y, en su caso, el pacto expreso del contenido de la información facilitada antes de la celebración del contrato.

6. Si el empresario no cumple los requisitos de información sobre gastos adicionales u otros costes contemplados en el apartado 1. e), o sobre los costes de devolución de los bienes contemplados en el apartado 1. j), el consumidor y usuario no deberá abonar dichos gastos o costes.

7. Los requisitos de información establecidos en este capítulo se entenderán como adicionales a los requisitos que figuran en la Ley 17/2009, de 23 de noviembre, sobre el libre acceso a las actividades de servicios y su ejercicio y en la Ley 34/2002, de 11 de julio, de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico.

Sin perjuicio de lo dispuesto en el párrafo anterior, si una disposición general o sectorial sobre prestación de servicios, incluidos los servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico, relativa al contenido o el modo en que se debe proporcionar la información entrara en conflicto con alguna disposición de esta ley, prevalecerá la disposición de esta ley.

8. La carga de la prueba en relación con el cumplimiento de los requisitos de información establecidos en este artículo incumbirá al empresario.

Artículo 98. Requisitos formales de los contratos a distancia.

1. En los contratos a distancia, el empresario facilitará al consumidor y usuario, en la lengua utilizada en la propuesta de contratación o bien, en la lengua elegida para la contratación, y, al menos, en castellano, la información exigida en el artículo 97.1 o la pondrá a su disposición de forma acorde con las técnicas de comunicación a distancia utilizadas, en términos claros y comprensibles y deberá respetar, en particular, el principio de buena fe en las transacciones comerciales, así como los principios de protección de quienes sean incapaces de contratar. Siempre que dicha información se facilite en un soporte duradero deberá ser legible.

2. Si un contrato a distancia que ha de ser celebrado por medios electrónicos implica obligaciones de pago para el consumidor y usuario, el empresario pondrá en conocimiento de éste de una manera clara y destacada, y justo antes de que efectúe el pedido, la información establecida en el artículo 97.1.a), e), p) y q).

El empresario deberá velar por que el consumidor y usuario, al efectuar el pedido, confirme expresamente que es consciente de que éste implica una obligación de pago. Si la realización de un pedido se hace activando un botón o una función similar, el botón o la función similar deberán etiquetarse, de manera que sea fácilmente legible, únicamente con la expresión «pedido con obligación de pago» o una formulación análoga no ambigua que indique que la realización del pedido implica la obligación de pagar al empresario. En caso contrario, el consumidor y usuario no quedará obligado por el contrato o pedido.

3. Los sitios web de comercio deberán indicar de modo claro y legible, a más tardar al inicio del procedimiento de compra, si se aplica alguna restricción de entrega y cuáles son las modalidades de pago aceptadas.

4. Si el contrato se celebra a través de una técnica de comunicación a distancia en la que el espacio o el tiempo para facilitar la información son limitados, el empresario facilitará en ese soporte específico, antes de la celebración de dicho contrato, como mínimo la información precontractual sobre las características principales de los bienes o servicios, la identidad del empresario, el precio total, el derecho de desistimiento, la duración del contrato y, en el caso de contratos de duración indefinida, las condiciones de resolución, tal como se refiere en el artículo 97.1. a), b), e), i) y p). El empresario deberá facilitar al consumidor y usuario las demás informaciones que figuran en el artículo 97 de una manera apropiada con arreglo al apartado 1.

5. Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado 4 si el empresario llama por teléfono al consumidor y usuario para celebrar un contrato a distancia, deberá revelar, al inicio de la conversación, su identidad y, si procede, la identidad de la persona por cuenta de la cual efectúa la llamada, así como indicar el objeto comercial de la misma.

6. En aquellos casos en que sea el empresario el que se ponga en contacto telefónicamente con un consumidor y usuario para llevar a cabo la celebración de un contrato a distancia, deberá confirmar la oferta al consumidor y usuario por escrito, o salvo oposición del mismo, en cualquier soporte de naturaleza duradera. El consumidor y usuario sólo quedará vinculado una vez que haya aceptado la oferta mediante su firma o mediante el envío de su acuerdo por escrito, que, entre otros medios, podrá llevarse a cabo mediante papel, correo electrónico, fax o sms.

7. El empresario deberá facilitar al consumidor y usuario la confirmación del contrato celebrado en un soporte duradero y en un plazo razonable después de la celebración del contrato a distancia, a más tardar en el momento de entrega de los bienes o antes del inicio de la ejecución del servicio. Tal confirmación incluirá:

a) Toda la información que figura en el artículo 97.1, salvo si el empresario ya ha facilitado la información al consumidor y usuario en un soporte duradero antes de la celebración del contrato a distancia, y

b) Cuando proceda, la confirmación del previo consentimiento expreso del consumidor y usuario y del conocimiento por su parte de la pérdida del derecho de desistimiento de conformidad con el artículo 103.m).

8. En caso de que un consumidor y usuario desee que la prestación de servicios o el suministro de agua, gas o electricidad –cuando no estén envasados para la venta en un volumen delimitado o en cantidades determinadas– o de calefacción mediante sistemas urbanos dé comienzo durante el plazo de desistimiento previsto en el artículo 104, el empresario exigirá que el consumidor y usuario presente una solicitud expresa en tal sentido.

9. Corresponde al empresario probar el cumplimiento de las obligaciones a que este artículo se refiere. El empresario deberá adoptar las medidas adecuadas y eficaces que le permitan identificar inequívocamente al consumidor y usuario con el que celebra el contrato.

10. Este artículo se entenderá sin perjuicio de las disposiciones sobre la celebración de contratos y la realización de pedidos por vía electrónica establecidas en la Ley 34/2002, de 11 de julio.

Artículo 99. Requisitos formales de los contratos celebrados fuera del establecimiento.

1. En los contratos celebrados fuera del establecimiento, el empresario facilitará al consumidor y usuario la información exigida en el artículo 97.1 en papel o, si éste está de acuerdo, en otro soporte duradero. Dicha información deberá ser legible y estar redactada al menos en castellano y en términos claros y comprensibles.

2. El empresario deberá facilitar al consumidor y usuario una copia del contrato firmado o la confirmación del mismo en papel o, si éste está de acuerdo, en un soporte duradero diferente, incluida, cuando proceda, la confirmación del previo consentimiento expreso del consumidor y usuario y del conocimiento por su parte de la pérdida del derecho de desistimiento a que se refiere el artículo 103.m).

3. En caso de que un consumidor y usuario desee que la prestación de servicios o el suministro de agua, gas, electricidad –cuando no estén envasados para la venta en un volumen delimitado o en cantidades determinadas–, o calefacción mediante sistemas urbanos, dé comienzo durante el plazo de desistimiento previsto en el artículo 104, el empresario exigirá que el consumidor y usuario presente una solicitud expresa en tal sentido en un soporte duradero.

4. Corresponde al empresario probar el cumplimiento de las obligaciones a que este artículo se refiere. El empresario deberá adoptar las medidas adecuadas y eficaces que le permitan identificar inequívocamente al consumidor y usuario con el que celebra el contrato.

 

 

Al desplegar un sistema de firma electrónica vocal, cabe la posibilidad de que la autenticación del locutor se lleve a cabo antes de gestionar la propia firma electrónica, si la entidad cuenta con una base de datos de locutores preidentificados. Esta forma de gestionar la información debe garantizar que en los contratos nunca se incluyan locuciones pregrabadas, sino declamaciones sugeridas en función de datos dinámicos de un solo uso.

De esta mnera se da la certeza de que nunca las locuciones de entrenamiento van a tener valor vinculante y por tanto la entidad no puede insertar la firma vocal a su discreción en los contratos.

Pero, a veces, los contratos se celebran con intervención de partes que no tienen relación previa, ¿qué pasa entonces? Pues lo que es habitual en los contratos, que se presuma la capacidad de contratar,y que, si la parte firmante incumple el contrato, deba solicitarse su cumplimiento o aplicar la cláusula penalizadora que corresponda ante los tribunales. Si la parte perjudicada impugna la prueba, se llevará a cabo una prueba pericial que podría llamrse “caligráfica” si la firma electrónica se basara en la captación de trazos escritos. Al tratarse de grabación de voz, junto con la caracterización matemática de ciertos componentes de la voz, la prueba pericial será del timo “acústica forense” o “fonética forense” según las características a demostrar.

Esta información se ha extraido de la página web de la Comisaría General de Policía Científica

Cuando el objeto de investigación policial o judicial está relacionado con el sonido o sus elementos afines (grabaciones, equipos, sistemas, aplicaciones, etc.) los procedimientos de estudio re realizan en el marco de la denominada Acústica Forense.

Imagen Acústica forense

La Acústica forense es uno de los más complejos entornos de investigación de la Policía Científica, debido fundamentalmente al carácter multidisciplinar de sus distintas aproximaciones de análisis, y a la necesidad de otorgar un alto y continuado nivel de formación a sus expertos. Si bien el dominio y utilización de tecnología y aplicaciones digitales de análisis, cálculo o procesado resulta imprescindible, la participación de un equipo de expertos especializados en distintas perspectivas de estudio es todavía más insoslayable.

La Acústica Forense pretende desarrollar todas aquellas tareas acústicas que puedan aportar indicios de investigación a las Fuerzas de Seguridad o pruebas periciales de cara a la Autoridad Judicial. Para ello realiza las siguientes:

Actividades de los especialistas en acústica forense

  1. Estudios sobre identificación de locutores.
  2. Estudios sobre manipulación de registros, procesado y edición de la señal de sonido.
  3. Estudios de pasaporte vocal. Consistente en:Partiendo de un registro hablado establecer rasgos de identidad (edad, sexo, etc.), asociaciones diatópicas (área geográfica del hablante), diastráticas (estrato social), emocionales, conductuales, patológicas o toxicológicas.
  4. Identificación de fuentes de registro.
  5. Ruedas de reconocimiento de voz.
  6. Análisis y determinación de falsificaciones y pirateo de soportes magnéticos de audio, en colaboración con otras Unidades. (Documentoscopia, vídeo).
  7. Estudios de registros no vocales (sonidos, ruidos de fondo, etc).
  8. Acústica de disparos. Determinación de tipo de arma utilizada, ambiente acústico de la escena del crimen, etc.

Imagen Acústica forense

Sonograma con inicio de estridencias de /s/ en torno a 2 KHz

Imagen Acústica forense

Sonograma con inicio de estridencias de /s/ a 741 Hz

 

Modelos técnicos de identificación de locutores con propósitos forenses

En la identificación de locutores con propósitos forenses, el equipo de expertos que desarrolla estas tareas es, simplemente imprescindible.

Es cierto que existen aplicaciones de reconocimiento automático que ofrecen buenos resultados en tareas de identificación y verificación de locutores. Pero también es cierto que cuando estos sistemas se enfrentan a registros en las denominadas condiciones forenses (señal degradada por la curva de respuesta telefónica, ruidos, distorsiones, pobre SNR, etc.) sus resultados no son considerados satisfactorios y, por tanto, en ningún caso pueden ser utilizados como un método de identificación forense de locutores exclusivo.

Imagen Acústica forense

Pero ¿por qué es tan complicado el análisis del habla con fines identificativos? ¿cuáles son los factores en los que subyace esta dificultad?.

A los tres ejes físicos que dimensionan el sonido -frecuencia, intensidad y tiempo- en el caso del habla, se les une un cuarto factor que aportará elementos decisivos desde un punto de vista identificativo a la producción vocal: la cavidad resonante del tracto.

En condiciones psicofísicas normales, todo locutor dispondrá sus órganos de la fonación en función del tipo de emisión que desee generar, ejerciendo un absoluto y voluntario control sobre los mismos. Esta posibilidad de modificar la caja de resonancia a voluntad del sujeto emisor provocará el mayor problema con el que el examinador forense deberá enfrentarse: la variabilidad intrapersonal de los actos de habla.

Imagen Acústica forense

Extraído del estudio desarrollado por el Doctor D. Carlos Delgado Romero, Jefe de la Sección de Acústica Forense de la C.G. Policía Científica, titulado “TÉCNICAS DIGITALES DE ANÁLISIS AUDIOVISUAL EN ACÚSTICA FORENSE”, presentado en el III Congreso de Investigadores Audiovisuales..

 

No cabe duda de que las técnicas biométricas de gestión de identidad pueden aportar comodidad a los usuarios y son lo suficientemente robustas en la actualidad para prestar buenos servicios a las entidades que las adoptan.

Pero también es cierto que la información relacionada con los aspectos biométricos es personalísima y debe ser tratada con un cuidado extquisito desde el punto de vista de la preservación de derechos de privacidad, más allá de la letra de la ley de protección de datos de carácter personal.

La voz es uno de los parámetros biométricos que mejor se prestan para ser utilizados como elemento de autenticación:

  • Puede ser utilizado a distancia, por ejemplo a través del teléfono
  • Prmite una identificación preliminar por aquellos que conocen al locutor que es una buena primera aproximación respecto a la confirmación de identidad.
  • Puede ser utilizada en contextos dinámicos que presenten locuciones diferentes
  • Se pueden combinar con técnicas de reconocimiento del texto hablado para gestión de menús y control de lineas de acción en sistemas automatizados
  • Es susceptibe de un análisis profundo con técnicas fonéticas que eliminen la influencia de artefactos como voces impostadas. susurros, falsetes y afonías.

Las soluciones van avanzando y están ya disponibles para ser utilizadas como mecanismos que sustituyan a las passwords y contraseñas, e incluso para firmar documentos electrónicos.

Contacte con EADTrust en el 902 365 612 (o en el +34 91 716 0555) si desea saber como implantar una solución adecuada de firma vocal o de autenticación por voz que cumpla con todos los requisitos legales y aproveche los últimos avances técnicos.

 

Diversas empresas y universidades han desarrollado estudios sobre identificación unívoca de personas a través de una tecnología a la que denomina huella de voz.

Esta tecnología permite desarrollar aplicaciones capaces de identificar usuarios (o de autenticarlos una vez establecida su identidad) y crear sistemas seguros utilizables en entornos físicos y virtuales, tales como control de acceso a edificios inteligentes o a zonas protegidas de edificios, o a aplicaciones informáticas o servicios en la nube.

Con esta tecnología el acceso se puede realizar con tan sólo decir una frase (autenticar) o vocalizar el nombre o un identificador de seguridad del que pretende ek acceso (identificar), ya que el sistema verifica la identidad a partir de la valoración de las frecuencias conforme a un patrón que se modeliza matemáticamente.

El nivel de seguridad que garantiza esta tecnología es superior a la que ofrece un PIN de tarjeta de cuatro cifras. En esta comparación existe una probabilidad de uno entre 10.000 de que un usuario acierte al azar el valor del PIN mientras que  con la identificación de voz con técnicas de huella vocal las posibilidades de un acceso fortuito se reducen a una entre diez millones. Los sistemas espectográficos utilizados para la comprobación de identidad valoran los cambios de modulación y frecuencia de la voz y sus resonancias, que determinan una estructura del tracto vocal singular para cada persona, de forma semejante a lo que ocurre con la huella dactilar.

 

En general, en el ámbito de la criminalística y en el marco de un proceso jurisdiccional, el proceso de identificación, frecuentemente acompañado de autenticación, de un sospechoso tiene como fin último su individualización, es decir, la certeza de distinguir una persona del resto de una población.

Este objetivo se logra mediante el análisis de la evidencia forense, consistente en la comparación de dos muestras de un mismo tipo de material, tales como ADN, vidrio o grabaciones de voz, una considerada controvertida y la otra considerada indubitada.

Un sistema de reconocimiento automático de locutor puede realizar tal comparación entre una locución cuestionada grabada con técnicas fonográficas que permitan enmarcar su obtención en un marco de seguridad jurídica que en el futuro garantice que la prueba no se impugne en cuanto a su pertinencia (por ejemplo, un pinchazo telefónico autorizado por un juez) y una locución de control indubitada tomada de un sospechoso identificado (por ejemplo, grabaciones realizadas en dependencias policiales).

La fiabilidad de la comparación de ambas locuciones y su utilidad para atribuir a partir de la grabación cuestionada un ilícito a una persona no está exenta de controversias.  De hecho, existe un intenso debate respecto a presentación de la evidencia acústica forense en juicios, que genera posiciones contrapuestas en foros científicos y legales.

Las reglas Daubert americanas de admisibilidad de una disciplina en un juicio, así como ciertos errores ocurridos en identificaciones utilizando disciplinas supuestamente libres de error, han fomentado la discusión.

A partir de este debate, el análisis de ADN ya ha conseguido ser considerado como un modelo de identificación forense de base científica, ya que cumple con los requerimientos más exigentes por parte del sistema legal en referencia a evaluación científica de la evidencia y experimentabilidad de los procedimientos.

Un objetivo semejante se plantean los investigadores de que trabajan en el campo de la identificación de sospechosos mediante biometría de voz para certificar la idoneidad de uso forense de dicha tecnología en base a los criterios científicos aplicables.

Como consecuencia de este nuevo enfoque aparece el concepto de Likehood Ratio (LR) o Relación de verosimilitud que ya se aplicaba a la identificación por ADN y que desde hace unos años se aplica también a la identificación en base a técnicas biométricas de voz.

Si la LR es 1, no pueden establecerse conclusiones de la comparación entre la muestra cuestionada y la grabación indubitada. Si la LR es mayor que 1 existe una mayor probabilidad de que exista vinculación entre el sospechoso al que se le captó la muestra indubitada y el autor identificado en la grabación cuestionada. Y si la LR es menor que 1 existe una mayor probabilidad de que no exista vinculación entre el sospechoso al que se le captó la muestra indubitada y el autor identificado en la grabación cuestionada, es decir, una mayor probabilidad de que sea otra persona.

Diferentes trabajos académicos han profundizado en los aspectos metodológicos que permitan establecer el valor LR a partir de los datos existente y la aplicación de modelos matemáticos.

Entre los trabajos que profundizan en el tema cabe citar:

  • An Interpretation Framework for the Evaluation of Evidence in Forensic Automatic Speaker Recognition with Limited Suspect Data. Filippo Botti [Institut de Police Scientifique (IPS) – University of Lausanne (UNIL)] , Anil Alexander , Andrzej Drygajlo [ambos del Signal Processing Institute – Swiss Federal Institute of Technology (EPFL)] 2004
  • Forensic evaluation of the evidence using automatic speaker recognition systems = Evaluación de la evidencia forense utilizando sistemas automáticos de reconocimiento locutor . Tesis de Daniel Ramos Castro. Noviembre de 2007. Universidad Autónoma de Madrid. Escuela Politécnica Superior
  • Cálculo del peso de la evidencia en casos forenses de reconocimiento automático de locutor en los que existen varias tomas de voz de procedencia desconocida. Proyecto Fin de Carrera de Eva Barriel Guitián. Diciembre 2011. Universidad Autónoma de Madrid. Escuela Politécnica Superior
  • Evaluación de evidencias forenses utilizando técnicas de reconocimiento de patrones. Proyecto Fin de Carrera de Alejandra Fernández Huertas, Mayo 2012. Universidad Autónoma de Madrid. Escuela Politécnica Superior

Es posible usar la voz para firmar contratos, pero es preciso seguir una serie de recomendaciones para no causar indefensión a los usuarios o firmantes.

La biometría de voz permite establecer parámetros únicos dependientes del locutor que caracterizan a cada persona y que pueden usarse para comprobar (autenticación) si una persona es quien se presume que es (identificación).

Para lograr la firma es necesario añadir un paso más: vincular el documento al firmante de manera única asociando a la autenticación una prueba de la prestación del consentimiento.

Así como las huellas dactilares son únicas en cada persona, también lo es la voz.

Aspectos como el tono, la velocidad y el timbre matizan los “formantes” de la voz, que no dependen de la locución sino del locutor.

Los sistemas actuales permiten determinar que una persona es la identificada incluso en los casos en los que la voz esté afectada por un resfriado. Y también descartar las voces pregrabadas, las de los imitadores, incluso las de esos familiares que aparentan tener “voces iguales”.

 

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