Aspectos médicos

You are currently browsing the archive for the Aspectos médicos category.

El edema de Reinke es un proceso inflamatorio de la laringe, secundario a una irritación crónica que puede afectar a uno o ambos pliegues vocales. Se localiza en la capa superficial de la lámina propia de la cuerda vocal y se denomina edema de Reinke debido a que esa zona es conocida como espacio de Reinke.

“Reinke en 1897 precisó la localización del edema, por lo que dio nombre al espacio en cuestión y a la patología” (Le Huche, Tomo 2, 1994 citado en Farías, 2007, 2011).

“Se lo conoce también como laringitis crónica hipertrófica edematosa o pseudomixomatosa, degeneración o corditis polipoidea, fibromixoma o poliposis bilateral difusa” (García Tapia, 1996 citado en Farías, 2007, 2011).

Sin embargo, en la actualidad el término más utilizado en la clínica diaria por médicos y logopedas es el de edema de Reinke.

Son lesiones en las que se produce un cúmulo de líquido fluido, gelatinoso, bajo la cubierta mucosa de las cuerdas vocales. Son generados por fenómenos de inflamación crónica debidas al abuso vocal y al consumo de tabaco que se encuentra en más del 90% de los pacientes. Está descrito que puede aparecer en casos de hipotiroidismo y puede estar asociado al reflujo gastroesofágico.

El edema suele afectar a ambas cuerdas vocales y es de aparición más frecuente en los varones. Se presenta como una disfonía progresiva con voz ronca y con un tono más bajo, voces más graves y con menos potencia vocal y tendencia a la fatiga en los casos más intensos.

El Edema de Reinke puede mejorar claramente evitando el consumo de tabaco, el carraspeo y modificando los malos hábitos vocales. Una correcta rehabilitación vocal será el complemento adecuado en la gran mayoría de los casos.

Se considerará el tratamiento con microcirugía laríngea en los casos crónicos, refractarios al tratamiento conservador y en las que la calidad de voz es mala incapacitando al paciente para su vida de relación o de trabajo. En algunos profesionales de la voz encontramos Edemas de Reinke en voces más graves y cálidas, que conforman una ¨firma vocal¨ característica que les identifica, por lo que no les interesa cambiar, y no precisarán de un tratamiento agresivo.

 

La voz de una persona sirve como su firma vocal, en muchas situaciones sociales, que define nuestras interacciones con las personas que nos rodean.

Cuando tenemos problemas con la voz afrontamos el riesgo de cierto aislamiento social y de un bajo rendimiento. Los estudios han demostrado que los hasta 30% de los habitantes de países avanzados  sufren de un problema de voz en algún momento de sus vidas. En Estados Unidos hasta 28 millones de personas se ven afectados a diario en sus actividades de trabajo.

En caso de sufrir problemas de voz conviene adoptar medidas, especialmente si persisten durante más de 2 semanas.

El primer paso en la gestión de un problema de voz es una evaluación formal por parte de un otorrinolaringólogo. Un otorrinolaringólogo, es un médico que está especialmente capacitado para tratar los problemas de voz y de las vías respiratorias. La evaluación consiste en un examen de rutina de cuello y garganta  y en caso de contar con esta tecnología, un examen especial en video de las cuerdas vocales conocidas como videoestroboscopia. El examen en vídeo capta de cerca las imágenes de las cuerdas vocales y le permite al médico ver su actividad a cámara lenta.  El videostrobe puede ayudar a identificar cambios muy sutiles en las cuerdas vocales que pueden afectar negativamente a la voz de un paciente.

Las causas de los problemas de voz varían ampliamente. A veces, que puede estar relacionado con una conducta compensatoria a los cambios después de un resfriado o el efecto de reflujo laringofaríngeo (LPR o “reflujo silencioso). Estas razones a menudo se pueden tratar con medicamentos o con terapia de voz. En ocasiones otras causas tales como nódulos, pólipos, o incluso algunos tipos de cáncer de la laringe, pueden requerir cirugía. Un otorrinolaringólogo puede tratar  la enfermedad, preservando las cuerdas vocales.

Otros tratamientos pueden incluir irrigaciones o inyecciones, o terapia de la voz, ayudado por un patólogo del habla y lenguaje como un tratamiento adicional después de la cirugía para fomentar los mejores hábitos vocales y evitar la recurrencia del problema subyacente.

Noticia original: Autism Detected In Unique Vocal Signature Of Baby Talk

El uso de un nuevo tipo de tecnología de “firma vocal” que se centra en los patrones de sonido en lugar de la pronunciación de las palabras de un bebé permitiría detectar trastornos del espectro autista en fases tempranas.

El nuevo método mejorará en gran medida el estudio del desarrollo del lenguaje porque puede recopilar grabaciones de todo un día en los ambientes naturales de los niños y analizar automáticamente los patrones de sonido de forma considerablemente más barata y eficiente, respecto a los métodos más tradicionales que requieren la dedicación permanente del personal.

La investigación detrás de estos hallazgos fue dirigida por el Dr. D. Kimbrough Oller, profesor y presidente de la excelencia en audiología y patología del lenguaje y del habla en la Universidad de Memphis (Estados Unidos), y se puede leer un informe en línea publicados en los Proceedings of the National Academy of Sciences (Actas de la Academia Nacional de Ciencias) el 19 de julio de 2010.

Oller y sus colegas dijeron que LENA (Language Environment Analysis, Análisis de entorno del lenguaje) permitió una precisión del 86 por ciento para distinguir el autismo en niños muy jóvenes. Según indicaron, el sistema también es capaz de distinguir entre los niños con un desarrollo normal, los niños con autismo y niños con retraso en el lenguaje.

LENA se basa en la nueva tecnología “análisis acústico automático” para permitir “el análisis estadístico a gran escala de una de parámetros acústicos estratégicamente seleccionados“ en las grabaciones de sonido.

En este estudio, Oller y sus colegas utilizaron LENA analizar grabaciones realizadas por 232 niños a lo largo de 1.486 días (lo que asciende a más de 3.000.000 expresiones identificadas automáticamente).

LENA es esencialmente un procesador de lenguaje complementado con software de análisis. En el corazón del software reside un algoritmo que Oller y sus colegas han desarrollado, que reconoce 12 Parámetros acústicos o patrones de sonido distintos asociados con el desarrollo vocal.

El procesador se inserta en un bolsillo especialmente destinado a ello de la ropa de los niños y registra todo el día lo que el niño dice y los sonidos que hace, y distingue de forma fiable vocalizaciones (es decir, cuando los niños hablan o intentan hablar) de gritos, llantos, otras voces y de ruido de fondo.

Los niños participantes procedían de familias cuyos padres respondieron a un anuncio solicitando voluntarios que participan en el estudio. Cuando se inscribieron, los padres indicaron si sus hijos habían sido diagnosticados con autismo o retraso en el lenguaje. El proyecto también ofreció a los padres de niños con retraso del lenguaje o autismo evaluaciones médicas independientes de habla y lenguaje que no estaban vinculadas a la investigación; los padres enviaron estos informes médicos a los investigadores.

Las grabaciones de la actividad de los niños a lo largo del día se inició en 2006 y se llevó a cabo en ambientes domésticos naturales cuando los padres enciendían los grabadores que ya estaban en los bolsillos hechos para este fin en la ropa de los niños.

Oller y sus colegas encontraron que los más importantes de los 12 parámetros acústicos resultaron ser los que dirigen la capacidad de los niños para producir sílabas bien formadas (silabeo), moviendo la mandíbula y la lengua rápidamente durante la vocalización. Los bebés empiezan a hacer esto cuando tienen pocos meses de edad, y mejoran la habilidad a medida que crecen y aprenden a hablar.

Los investigadores encontraron que las muestras de sonido de los niños autistas mostraron poca evidencia de desarrollo de silabeo, porque los parámetros acústicos relevantes no cambiaron tanto como se espera cuando los niños crecen (de 1 año a 4 años). Esto se compara con el desarrollo estadísticamente significativo con la edad de los 12 parámetros, tanto para niños con un desarrollo normal y aquellos con retrasos en el lenguaje.

Oller y sus colegas concluyeron que se trataba de una prueba de concepto de que un método como LENA que utiliza el análisis automático de gran cantidad de muestras de grabaciones de vocalización pueden hacer una valiosa contribución al campo de la investigación para el desarrollo vocal.

Los científicos han estado estudiando la presencia y ausencia de aberraciones del habla en niños con trastornos del espectro autista durante más de 20 años, pero hasta la fecha, los criterios estándar para su diagnóstico han excluido las características vocales, dijo el co-autor del estudio el Dr. Steven F. Warren, profesor de  Ciencia de Comportamiento Aplicada y vicerrector de investigación de la Universidad de Kansas.

Entre los primeros científicos en ver el potencial de un método como LENA en la detección de autismo, Warren dijo a la prensa que: “Un pequeño número de estudios habían sugerido previamente que los niños con autismo tienen una firma vocal muy diferente, pero hasta ahora, no ha sido posible desarrollar este conocimiento en aplicaciones clínicas por la falta de tecnología de medición“.

En su información complementaria, Warren, Oller y sus colegas describen el procedimiento tradicional y laborioso con que los científicos estudian el desarrollo vocal y su papel en el lenguaje, y lo compararon con el proceso automático, rápido de un sistema como LENA. En el método tradicional, personal de transcripción y analistas miden y codifican pequeñas muestras registradas, mientras que LENA es completamente automatizado “sin requerir intervención humana”, según indican, “permitiendo un muestreo eficiente y un análisis a un nivel de escala sin precedentes”.

Warren dijo que una herramienta como LENA, que recoge y analiza cantidades inimaginables de datos de forma relativamente barata, tendrá un enorme impacto en los campos de la investigación del lenguaje y en las ciencias del comportamiento, y también en áreas como la detección, evaluación y tratamiento del autismo.

También, como consecuencia de que la tecnología se basa en análisis de patrones de sonido y no en palabras, en teoría, podría detectar el autismo en cualquier hablante independientemente del idioma que hable.

“Por lo que sabemos, la física del habla humana es la misma en todas las personas ”, dijo Warren.

Actualmente en los EE.UU., la edad media de diagnóstico de trastorno del espectro autista (TEA) en inglés “autism spectrum disorder (ASD)” en niños, es de 5,7 años y con este tipo de tecnología podría reducirse a 18 meses, sugirió Warren.

“Esta tecnología podría ayudar a los pediatras a detectar de forma temprana un TEA en niños para determinar si se requiere su remisión a un especialista para un diagnóstico completo y conseguir que esos niños puedan recibir tratamientos con más antelación y efectividad“, agregó.

LENA también podría ser utilizado como una forma de ayudar a los padres para complementar la terapia de mejora del lenguaje en el hogar, dijo Warren. Por ejemplo, podrían utilizarlo para evaluar por sí mismos cómo de efectiva era su intervención, explicó.

Título de la contribución científica: “Análisis vocal automático de grabaciones naturalistas de niños con autismo, con retraso en el lenguaje, y con desarrollo típico“.

“Automated vocal analysis of naturalistic recordings from children with autism, language delay, and typical development.”
D. K. Oller, P. Niyogi, S. Gray, J. A. Richards, J. Gilkerson, D. Xu, U. Yapanel, and S. F. Warren.
Proceedings of the National Academy of Sciences, Published online before print 19 July 2010.
DOI: 10.1073/pnas.1003882107

Additional source: Univesrity of Kansas.