Cuidado de la garganta y de la voz

La voz de una persona sirve como su firma vocal, en muchas situaciones sociales, que define nuestras interacciones con las personas que nos rodean.

Cuando tenemos problemas con la voz afrontamos el riesgo de cierto aislamiento social y de un bajo rendimiento. Los estudios han demostrado que los hasta 30% de los habitantes de países avanzados  sufren de un problema de voz en algún momento de sus vidas. En Estados Unidos hasta 28 millones de personas se ven afectados a diario en sus actividades de trabajo.

En caso de sufrir problemas de voz conviene adoptar medidas, especialmente si persisten durante más de 2 semanas.

El primer paso en la gestión de un problema de voz es una evaluación formal por parte de un otorrinolaringólogo. Un otorrinolaringólogo, es un médico que está especialmente capacitado para tratar los problemas de voz y de las vías respiratorias. La evaluación consiste en un examen de rutina de cuello y garganta  y en caso de contar con esta tecnología, un examen especial en video de las cuerdas vocales conocidas como videoestroboscopia. El examen en vídeo capta de cerca las imágenes de las cuerdas vocales y le permite al médico ver su actividad a cámara lenta.  El videostrobe puede ayudar a identificar cambios muy sutiles en las cuerdas vocales que pueden afectar negativamente a la voz de un paciente.

Las causas de los problemas de voz varían ampliamente. A veces, que puede estar relacionado con una conducta compensatoria a los cambios después de un resfriado o el efecto de reflujo laringofaríngeo (LPR o “reflujo silencioso). Estas razones a menudo se pueden tratar con medicamentos o con terapia de voz. En ocasiones otras causas tales como nódulos, pólipos, o incluso algunos tipos de cáncer de la laringe, pueden requerir cirugía. Un otorrinolaringólogo puede tratar  la enfermedad, preservando las cuerdas vocales.

Otros tratamientos pueden incluir irrigaciones o inyecciones, o terapia de la voz, ayudado por un patólogo del habla y lenguaje como un tratamiento adicional después de la cirugía para fomentar los mejores hábitos vocales y evitar la recurrencia del problema subyacente.

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