June 2014

You are currently browsing the monthly archive for June 2014.

A partir del procedimiento de gestión de firma electrónica manuscrita digitalizada avanzada definido por EADTrust, y cambiando algunos aspectos lógicos por el uso de diferente tecnología, ahora es posible gestionar firmas electrónicas que emplean la voz como mecanismo de autenticación, y que además dan la certeza de la prestación del consentimiento, base para garantizar  la validez de los contratos.

La firma electrónica avanzada vocal queda embebida en un fichero PDF que se gestiona como un simple documento electrónico pero que permite cumplir el requerimiento de soporte duradero requerido en la recientemente aprobada Ley 3/2014 de reforma de la Ley de Consumidores y Usuarios.

Los sistemas cumplen principios semejantes a los definidos para la firma digitalizada y pueden ser auditados por especialistas. Llame al 91 7160555 para pedir más información sobre la Firma electrónica Vocal.

En una gradación de técnicas relacionadas con la gestión de identidad se pueden plantear tres niveles:

  • Identificación. Consiste en establecer elementos que permiten singularizar a un individuo
  • Autenticación. Consiste en confirmar que efectivamente un individuo es quien se ha identificado como tal.
  • Firma: Consiste en garantizar que se lleva a cabo la prestación del consentimiento respecto a la vinculación de un documento con un individuo correctamente autenticado.

La prestación del consentimiento puede establecerse en sentido negativo, en una forma semejante a esta:  “entendido el documento al que se vincula en este instante mi identidad confirmada, y aunque tengo potestad para ratificar o negar su contenido, no estoy de acuerdo con este“. Es decir, la vinculación con el documento no tiene por qué ser siempre en conformidad.

La identificación o autenticación basada en técnicas biométricas asociadas a la voz del interesado, que se vincula de forma criptográfica al contenido de un documento, crea una forma de contrato electrónico cuya firma cumple lo previsto en la Ley 59/2003 para la firma electrónica avanzada, tal como se indica en su artículo 3.

Pero no todas las técnicas son adecuadas para la firma electrónica, y por ello, es conveniente recurrir a especialistas que puedan apoyar en el diseño de la solución, y eventualmente, auditarla, garantizando que el proyecto ha adoptado las mejores prácticas y es incuestiionable en sede judicial.